Por: Juan Pablo Toral
***Nave de Batalla Katipea III, frontera del sistema estelar Mertuna, año 1170 de la fundación del sistema. 17:00 horas del sistema Mertuna***
Una flota de escolta del gobierno unido de Mertuna ha sido interceptado por un grupo de piratas del sistema Oshcar (durante muchos años los piratas del sistema Oshcar han robado mercancía, armas y provisiones en las rutas de comercio del sistema Mertuna, por lo que todas las rutas comerciales son vigiladas por naves de batalla del gobierno de Mertuna).
Esta vez los piratas vienen bien armados, diez naves de batalla y dos acorazados; la batalla es inminente y se pronostica desastrosa.
En el puente de mando de la Katipea III el almirante Mazia es alertado por su tripulación:
- ¡Almirante, somos uno contra tres, y dos de esos son acorazados, si empiezan a atacar nos harán pedazos!
- Conserve la calma, teniente Numez, utilizaremos la diplomacia, el nombre de Mertuna siempre ha inspirado respeto, veremos si quieren comerciar o si solamente van de paso; pero si empiezan a atacar tendremos que responder con toda la artilleria. ¡Avise a los comandantes para que estén preparados!
- Entendido señor.
Mientras el teniente Numez avisaba a los tres comandantes de las naves de batalla los piratas se preparaban para atacar la flota. El sensor torex (radar tridimensional desarrollado hace siglos, pero que aún era la mejor forma de escanear el espacio cercano y obtener una imagen sobre lo que en él se movía) mostraba la flota pirata en formación cerrándose alrededor de la flota. Con los dos acorazados por enfrente teniendo en la mira a las Katipea II y Katipea III; mientras que otras diez naves de batalla pirata rodeaban a las naves Birania y Cartana (dos antiguas naves de batalla del gobierno de Mertuna) cuatro por detrás de la flota y tres en los costados de cada una, no había escapatoria, aunque aún quedaba el recurso del salto; pero si no cedían a las peticiones de los piratas, éstos simplemente los exterminarían.
- ¡Almirante!, no responden a nuestras peticiones de negociación, solo se siguen acercando y nos han rodeado, ¿qué hacemos?
- Numez, alisten los sistemas de defensa, estoy seguro de que iniciarán el ataque y es demasiado tarde para escapar, mande mensaje de rendición y si no lo aceptan active los escudos de clase dos y que todos se preparen para contraatacar.
Unos segundos después una señal cruzaba el hiperespacio y casi en el mismo instante en que se emitió fue recibida por la flota de Oshcar (si no fuera por ese sistema, las comunicaciones interestelares serían imposibles), pero no fue tomada en cuenta, los almirantes de los acorazados dieron la orden de atacar y la batalla dio comienzo...
***Unas horas antes, a bordo del Kaitpea II, en la guardería para la tripulación***
- A ver, a ver, abre la boca y come tu sopita, anda pequeña por favor; vaya veo que tener una madre en el ejército te ha vuelto tan ruda como ella, pero si vuelves a tirar tu comida ya no insistiré y te quedarás sin comer.
Tal parecía que la pequeña entendió a la perfección las palabras de la mujer que a diario la cuidaba; y decidió que ya tenía hambre y que dejaría de jugar a lanzar la comida por el aire, asi que dócilmente aceptó empezar a comer la sopa y luego la papilla, finalmente bebió el jugo que le dieron y luego se quedó dormida. habia pasado en ese sitio su vida completa, aunque eran solo siete meses, como los otros cincuenta y cuatro bebés que se encontraban a bordo y cuyas madres estaban en servicio, casi todas decidían seguir en la flota y tener un parto con médicos del ejército, ya sea por que eran los mejor capacitados o tal vez por que los gastos corrían por completo a cargo del gobierno.
En la guardería sonó el comunicador interno, Aydan se apresuró a contestar presionando su receptor portátil, que traía en una oreja, uno de los últimos modelos que aunque le costo la mitad del sueldo de una catorcena le hacía ser la envidia de sus compañeras; presiono el pequeño botón que hacía que contestara y escuchó una voz familiar:
- ¡Aydan que tal va todo ahi!, ¿cómo está mi pequeña? ¿comió todo? ¿está despierta o se ha dormido? ¿cómo se ha portado el dia de hoy?, espero que no te haya dado mucho trabajo, pero mujer anda contéstame por favor, que tengo poco tiempo.
- Myria Sun, siempre igual, nunca me dejas hablar, ¿quieres que te conteste en orden o te hago un resumen?
- Vamos mujer no te enojes, pero sabes que me preocupo mucho por mi pequeña, sabes que es mi adoración, no te molestes conmigo.
- No te preocupes Sun, se comió todo, se ha portado como siempre pero cuando le ha dado hambre comió, bebió y al final se durmió, no se por qué su conducta me recuerda tanto a la tuya.
- Jajaja, vamos no bromees, pero bueno que bien que esté dormida, tengo que irme ahora, nos están llamando a todos, tal vez hoy el dia esté movido.
- ¿Nuevamente harán ejercicios?, no sé para que ensayan si esta es una de las rutas mas tranquilas de todo el sistema, bueno nos vemos.
Hasta ese día era una ruta tranquila, si no es por que los piratas decidieron robar el armamento de la flota.
***Puente de la Katipea III --- 17:35 horas del sistema mertuna***
- Señor, empiezan su ofensiva, los sistemas de defensa están listos, esperamos sus órdenes Almirante Mazia.
- Bien Numez, su superioridad es aplastante, esta vez tendremos que salir de aquí, ordene a la flota que salte a espacio seguro.
- ¡Almirante he tratado de activarlo pero el propulsor de salto no responde, y tampoco ninguno de la flota, es como si los estuvieran interviniendo o como si los hubieran desactivado!
- ¡Que los dioses de Mertuna se apiaden de nuestras almas! Y que nos den fuerza para enfrentar esta batalla, Numez ordene a toda la flota que contraataque.
La batalla se desarrollaba en un gran desorden, los piratas atacaban por todos los frentes y los cañones de defensa de las naves de Mertuna no se daban abasto para derribar a la flota enemiga, cuando los piratas lograron destruir los sistemas generadores de los escudos de defensa ya no habia mas que hacer, solo era cuestión de tiempo para que la flota fuera tomada y la tripulación seguramente sería asesinada o tomada como prisioneros, el Almirante conocía perfectamente lo que sucedia entonces: los prisioneros eran obligados a trabajar en las minas de asteroides de Oshcar donde la esperanza de vida era de un par de años, se decía que era mejor ir al infierno que ser esclavo minero en el sistema Oshcar; asi que ordenó que las cápsulas de escape fueran lanzadas y con ellas todo el personal disponible, empezando por salvar a los niños y a las mujeres que los cuidaban, el Almirante se lamentaba de que tuvieran que estar ahi, pero tenía la esperanza de que pudieran salvarse.
La batalla apenas duraba media hora, si es que podía llamarse batalla, era mas bien una carniceria: los acorazados lanzaron misiles nucleares a las cuatro naves de batalla de Mertuna y una a una fueron destrozadas, las Katipea II y III, al igual que las Birania y Cartana; sin sus escudos eran tan frágiles como cualquier crucero, y como el polvo de las estrellas, los restos de la flota fueron desperdigados por las explosiones causadas por el estallido de las bombas nucleares. En menos de una hora quedó patente la fragilidad de los sistemas de defensa de Mertuna ante al embate de los piratas de Orsha, el futuro es incierto...
Nunca se supo del todo cuantos sobrevivieron, algunas cápsulas se perdieron en el espacio ya que las radiaciones nucleares dañaron los circuitos de navegación, muchos murieron asfixiados en las cápsulas; pero algunos se salvaron, y poco tiempo después una cápsula con tres personas era rescatada en el mar del oriente, en el planeta Siena, el sexto mundo del sistema Mertuna y el tercero que era habitable, además de los mundos cuarto y quinto. En esta cápsula venía Aydan y su compañera Herta, además de la pequeña hija de la teniente Myria Sun, la pequeña Irene Sun, que había sobrevivido a su primer gran batalla, que no sería la única en su vida.
***Nave de Batalla Katipea III, frontera del sistema estelar Mertuna, año 1170 de la fundación del sistema. 17:00 horas del sistema Mertuna***
Una flota de escolta del gobierno unido de Mertuna ha sido interceptado por un grupo de piratas del sistema Oshcar (durante muchos años los piratas del sistema Oshcar han robado mercancía, armas y provisiones en las rutas de comercio del sistema Mertuna, por lo que todas las rutas comerciales son vigiladas por naves de batalla del gobierno de Mertuna).
Esta vez los piratas vienen bien armados, diez naves de batalla y dos acorazados; la batalla es inminente y se pronostica desastrosa.
En el puente de mando de la Katipea III el almirante Mazia es alertado por su tripulación:
- ¡Almirante, somos uno contra tres, y dos de esos son acorazados, si empiezan a atacar nos harán pedazos!
- Conserve la calma, teniente Numez, utilizaremos la diplomacia, el nombre de Mertuna siempre ha inspirado respeto, veremos si quieren comerciar o si solamente van de paso; pero si empiezan a atacar tendremos que responder con toda la artilleria. ¡Avise a los comandantes para que estén preparados!
- Entendido señor.
Mientras el teniente Numez avisaba a los tres comandantes de las naves de batalla los piratas se preparaban para atacar la flota. El sensor torex (radar tridimensional desarrollado hace siglos, pero que aún era la mejor forma de escanear el espacio cercano y obtener una imagen sobre lo que en él se movía) mostraba la flota pirata en formación cerrándose alrededor de la flota. Con los dos acorazados por enfrente teniendo en la mira a las Katipea II y Katipea III; mientras que otras diez naves de batalla pirata rodeaban a las naves Birania y Cartana (dos antiguas naves de batalla del gobierno de Mertuna) cuatro por detrás de la flota y tres en los costados de cada una, no había escapatoria, aunque aún quedaba el recurso del salto; pero si no cedían a las peticiones de los piratas, éstos simplemente los exterminarían.
- ¡Almirante!, no responden a nuestras peticiones de negociación, solo se siguen acercando y nos han rodeado, ¿qué hacemos?
- Numez, alisten los sistemas de defensa, estoy seguro de que iniciarán el ataque y es demasiado tarde para escapar, mande mensaje de rendición y si no lo aceptan active los escudos de clase dos y que todos se preparen para contraatacar.
Unos segundos después una señal cruzaba el hiperespacio y casi en el mismo instante en que se emitió fue recibida por la flota de Oshcar (si no fuera por ese sistema, las comunicaciones interestelares serían imposibles), pero no fue tomada en cuenta, los almirantes de los acorazados dieron la orden de atacar y la batalla dio comienzo...
***Unas horas antes, a bordo del Kaitpea II, en la guardería para la tripulación***
- A ver, a ver, abre la boca y come tu sopita, anda pequeña por favor; vaya veo que tener una madre en el ejército te ha vuelto tan ruda como ella, pero si vuelves a tirar tu comida ya no insistiré y te quedarás sin comer.
Tal parecía que la pequeña entendió a la perfección las palabras de la mujer que a diario la cuidaba; y decidió que ya tenía hambre y que dejaría de jugar a lanzar la comida por el aire, asi que dócilmente aceptó empezar a comer la sopa y luego la papilla, finalmente bebió el jugo que le dieron y luego se quedó dormida. habia pasado en ese sitio su vida completa, aunque eran solo siete meses, como los otros cincuenta y cuatro bebés que se encontraban a bordo y cuyas madres estaban en servicio, casi todas decidían seguir en la flota y tener un parto con médicos del ejército, ya sea por que eran los mejor capacitados o tal vez por que los gastos corrían por completo a cargo del gobierno.
En la guardería sonó el comunicador interno, Aydan se apresuró a contestar presionando su receptor portátil, que traía en una oreja, uno de los últimos modelos que aunque le costo la mitad del sueldo de una catorcena le hacía ser la envidia de sus compañeras; presiono el pequeño botón que hacía que contestara y escuchó una voz familiar:
- ¡Aydan que tal va todo ahi!, ¿cómo está mi pequeña? ¿comió todo? ¿está despierta o se ha dormido? ¿cómo se ha portado el dia de hoy?, espero que no te haya dado mucho trabajo, pero mujer anda contéstame por favor, que tengo poco tiempo.
- Myria Sun, siempre igual, nunca me dejas hablar, ¿quieres que te conteste en orden o te hago un resumen?
- Vamos mujer no te enojes, pero sabes que me preocupo mucho por mi pequeña, sabes que es mi adoración, no te molestes conmigo.
- No te preocupes Sun, se comió todo, se ha portado como siempre pero cuando le ha dado hambre comió, bebió y al final se durmió, no se por qué su conducta me recuerda tanto a la tuya.
- Jajaja, vamos no bromees, pero bueno que bien que esté dormida, tengo que irme ahora, nos están llamando a todos, tal vez hoy el dia esté movido.
- ¿Nuevamente harán ejercicios?, no sé para que ensayan si esta es una de las rutas mas tranquilas de todo el sistema, bueno nos vemos.
Hasta ese día era una ruta tranquila, si no es por que los piratas decidieron robar el armamento de la flota.
***Puente de la Katipea III --- 17:35 horas del sistema mertuna***
- Señor, empiezan su ofensiva, los sistemas de defensa están listos, esperamos sus órdenes Almirante Mazia.
- Bien Numez, su superioridad es aplastante, esta vez tendremos que salir de aquí, ordene a la flota que salte a espacio seguro.
- ¡Almirante he tratado de activarlo pero el propulsor de salto no responde, y tampoco ninguno de la flota, es como si los estuvieran interviniendo o como si los hubieran desactivado!
- ¡Que los dioses de Mertuna se apiaden de nuestras almas! Y que nos den fuerza para enfrentar esta batalla, Numez ordene a toda la flota que contraataque.
La batalla se desarrollaba en un gran desorden, los piratas atacaban por todos los frentes y los cañones de defensa de las naves de Mertuna no se daban abasto para derribar a la flota enemiga, cuando los piratas lograron destruir los sistemas generadores de los escudos de defensa ya no habia mas que hacer, solo era cuestión de tiempo para que la flota fuera tomada y la tripulación seguramente sería asesinada o tomada como prisioneros, el Almirante conocía perfectamente lo que sucedia entonces: los prisioneros eran obligados a trabajar en las minas de asteroides de Oshcar donde la esperanza de vida era de un par de años, se decía que era mejor ir al infierno que ser esclavo minero en el sistema Oshcar; asi que ordenó que las cápsulas de escape fueran lanzadas y con ellas todo el personal disponible, empezando por salvar a los niños y a las mujeres que los cuidaban, el Almirante se lamentaba de que tuvieran que estar ahi, pero tenía la esperanza de que pudieran salvarse.
La batalla apenas duraba media hora, si es que podía llamarse batalla, era mas bien una carniceria: los acorazados lanzaron misiles nucleares a las cuatro naves de batalla de Mertuna y una a una fueron destrozadas, las Katipea II y III, al igual que las Birania y Cartana; sin sus escudos eran tan frágiles como cualquier crucero, y como el polvo de las estrellas, los restos de la flota fueron desperdigados por las explosiones causadas por el estallido de las bombas nucleares. En menos de una hora quedó patente la fragilidad de los sistemas de defensa de Mertuna ante al embate de los piratas de Orsha, el futuro es incierto...
Nunca se supo del todo cuantos sobrevivieron, algunas cápsulas se perdieron en el espacio ya que las radiaciones nucleares dañaron los circuitos de navegación, muchos murieron asfixiados en las cápsulas; pero algunos se salvaron, y poco tiempo después una cápsula con tres personas era rescatada en el mar del oriente, en el planeta Siena, el sexto mundo del sistema Mertuna y el tercero que era habitable, además de los mundos cuarto y quinto. En esta cápsula venía Aydan y su compañera Herta, además de la pequeña hija de la teniente Myria Sun, la pequeña Irene Sun, que había sobrevivido a su primer gran batalla, que no sería la única en su vida.
